La Gringa!!!!

Algo de mí al descubierto

domingo, marzo 11, 2007

Crónica de un concierto deseado






"Tengo pomada pa todos los dolores, remedio para toda clase de erorres también receta para desilusiòn"
Alejandro Sanz. No es lo mismo




"Porque hay estrellas que brillan
pero no se ven?
Y existe gente que nunca llego a conocer
aunque los pueda ver
son los azules heridos del amanecer
se desprenden del cielo, arañandome,...
arañandote arañandote
Hay un universo de pequeñas cosas
que solo se despiertan cuando tu las nombras
Todo lo que es bello esta esperando tu mirada
tengo una caricia que sin ti se me derrama
Hay un universo hecho de pequeñas cosas
que vuelan sobre tu cabeza si las soplas
Hay atardeceres que no acaban de ponerse."
Alejandro Sanz - Hay un universo de pequeñas cosas

Desde las 7 de la noche ya me encontraba en el Monumental. Era un día muy esperado, deseado, pedido...hasta rogado, querido desde que leí en el periòdico Ojo que mi chato comenzarìa su gira en Perú. Sì, su primera cita era conmigo y no le podía fallar.

Su tren se estacionaría en Lima y yo estaba dispueta a ser parte de ese viaje a como de lugar, a pesar de todos aquellos quienes no me consideran una verdadera fan y que creen que yo "soy fan de todo, no importa de qué" o soy la fan "cuyuntural". No es cierto, querer al chato no es ser fan, es un arte que solo cultivan las almas sensibles.

Lo cierto es que mi relación con Ale es larga, con alejamientos. Sus primeros discos tienen su esencia, durante los ùltimos le perdí el gusto, el cual recuperé cuando llegó a mis manos una copia de "El tren de los Momentos", disco que, junto con "Más" me parece de los mejores, salvo un par de temas que parecen desentonar o no ser parte del mismo tren.

Esperé más de un mes o dos por ese concierto, aún con el temor de no poder ir por cuestiones económicas. Al final la vida estuvo de mi lado, (y mi madre también jeje) y con entrada en mano, fila 11, asiento 64 de vip lateral, mi noche estaba lista.

Era mi noche , sólo mía y de mi chato. No necesitaba a nadie más. Era una cita, sin violines ni chaperones. Solos él y yo y aunque un montón de almas nos rodeaban, estas se perdían en el espacio y se volvían invisibles a mis ojos, que solo contemplaban su figura y oían su música mientras parecía que el tiempo no transcurría y que el mundo ya no daba vueltas.

"Por el puente de la esperanza, buscaba un rinconcito para la risa".
Alejandro Sanz- Regálame la silla donde te esperé


La noche anterior todos mis amigos habìan ido al concierto, todos habìan estado ahì y yo fui la gran ausente de la noche por circunstancias de la vida. No habìa sido un buen día, pero
yo estaba dispuesta a que sea una buena noche. No le iba a fallar, no después de tanto querer estar ahì. Si con tan solo querer lo hubiera podido alcanzar, hubiera estado a su lado.

A las 8 y 45 en punto, luego de oìr varias canciones con la palabra tren las luces se apagaron y comenzo a sonar "El tren de los momentos". Alejandro nos invitaba a ser parte de su viaje y yo tenìa un boleto.

Lamentablemente aunque estaba encima de la silla, solo lo pude ver por la pantallita, pero mis 10 de miopìa no impidieron que sea feliz y que a travès de la pantalla dibuje cada uno de sus movimientos y sonrisas y grabe algunas de las palabras.

"Quisiera ser limeño" dijo mi pequeño...le cumplirìa su deseo en realidad, pero ese es otro tema.

Tuve momentos de euforia en temas como el mix de sus èxitos "La fuerza del corazòn", "Corazòn partìo" y "Amiga mìa", momentos de emociòn en mis temas favoritos de su ùltimo disco como "Se lo dices tú", "En la planta de tus pies", "Donde convegemos" y "A la primera persona, derrame làgrimas en "Lo ves" y en "No es lo mismo" tema que marcó la despedida del show

Comentario aparte la chica peruana que cantò en esta ocasiòn con el chato: posera a más no poder, figureti, se creìa la dueña del escenario. Y no quiero que esto suene a envidia, pero la del concierto anterior, según los comentarios, supo desenvolverse a la altura de las circunstancias.

No habìa sido un buen dìa para mì, pero el chato supo arrancarme una sonrisa infinita del rostro, supo hacerme felizz a la distancia , conectarse conmigo a miles de asientos y decirme sin palabras que yo tenìa que estar ahì y que no habìa fallado al decidir ir, como sea.

Como diría la pelìcula de Will Smith, "En busca de la felicidad", que la vida está compuesta por momentos, hay momentos de felicidad en los que uno dice "por momentos así es que vale la pena vivir y disfrutar de la vida", y mi Ale me regalò uno. Yo que he ido a varios conciertos en los últimos dos años, puedo decir que ninguno me hizo más feliz que éste. Ninguno.

¿Más emoción?...me la guardo. "Hay cosas que el dinero no puede comprar... (ahora mi lista de esas cosas es más extensa:confianza, cariño, respeto, amistad, calidez, sonrisas y más) para todo lo demás está el vil metal (si el vil metal que me dejó ver a mi chato, por ende a veces no es tan vil jaja)" .
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Nota: Ni mis bolsillos ni mi cámara me hubieran permitido tomar una foto como la que ilustra este post. Por tanto tengo que agradecer a Gaby ( y asu billetera) que me permitió tener una fotografía tomada desde Platinium.Gracias...

Nota 2: Pero el chato es el chato desde donde sea que se le mire...

Nota 3: Grande Má. Como siempre este post y esa noche te la debo. Te debo mis sonrisas, mis lágrimas y mis momentos felices, como este.

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domingo, octubre 08, 2006

Feliz Dia del periodista...a mí




Este ha sido uno de los mejores dìas del periodista que he tenido, en realidad el segundo que celebro aunque algunos me dijeron que no deberìa hacerlo puesto que no tengo el tìtulo. En realidad, en este tiempo he aprendido que el cartòn del tìtulo no hace al periodista y aunque me falta mucho por aprender y mucho camino que recorrer, decidì celebrar mis dos primeros años en este mundo en el que he decidido quedarme.
Al fin y al cabo han sido dos años important

ìsimos, mi base y eso para mì merecìa celebraciòn, y que mejor que hacerlo con la gente que quieres.
Es por eso que un dìa antes de la fecha de celebraciòn nos enrumbamos a Yacana....hoy por hoy mi lugar favorito aunque parezca extraño.No nos quedamos mucho tiempo, pero estuve que la gente que querìa estar y eso es lo màs importante.
Una seman despuès volvimos a repetir el plato, y en esta ocasión la pasé mejor aún, otra vez con la gente que quiero, mi hermanita y cómplice en todo, , Juanca, una de las personas de las que más he aprendido en estos últimos meses y un gran amigo. No necesitè más, no necesité un título a nomre de la nación, ni miles de regalos como les llegaron a la gente de mi redacción, no necesité miles de corres invitandome a un sinfin de fiestas por la ocasión, solo necesité lo que tuve: la mejor compañía del mundo para poder decir: ¡¡¡¡Feliz dìa del Periodista....a mi!!!

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domingo, setiembre 10, 2006

Los periodistas nos parecemos a las putas ...

Parece que sí, ahì algunas razones:

1) Trabajas en los horarios más extraños.
2) Te pagan por hacer trabajos extras.
3) Eres recompensado por entretener y proporcionar placer.
4) Te distancias de tus amigos, y solo andas con otros iguales a ti.
5) Tu patrón tienen un carro último modelo y tú no.
6) Cuando vas a entrevistar a alguien siempre tienes que estar presentable...
7) Pero al final del día pareces salido del infierno.
8) El jefe siempre quiere pagar menos y quiere que hagas maravillas.
9) Tienes que hacer varias actividades por día.
10) Te la pasas diciendo: " NO VOY A PASAR EL RESTO DE MI VIDA HACIENDO ESO"...
11) Si las cosas salen mal, siempre es tu culpa.
12) Un buen almuerzo: pan con jamón o en dado caso te lo brindan: cachitos de jamón y taquitos de queso con jugo de naranja...
13) A pesar de todo eso, siempre trabajas con placer.

¡Por eso no te quejes y sigue ejerciendo tu profesión con ORGULLO!

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domingo, mayo 21, 2006

Y rugió El Puma


¿Vamos al Mc Donals?, me dijo Valeria cuando vio mi cara de molestia. Como me conoce, definitivamente eso me animaría un poquito. De todas maneras ahora, días después, me doy cuenta que realmente actué de manera inmadura y que es precisamente en esos momentos en los cuales uno tiene que demostrar que ya no es una niña.

Al fin y al cabo, todos tenemos en el libro de nuestra vida una anécdota como esta (al menos eso quiero pensar) y lo mejor es que una vez que pasa, hay que tomarlo de la mejor manera posible, porque como bien me dijeron, los verdaderos problemas de la vida son otros, estos son solo pequeños tropiezos y que mejor que tomarlos con humor, aunque en el preciso momento en el que sucedió no me causó nadita de gracia.

Pero mejor juzguen ustedes. He aquí un recuento de los hechos, desde la perspectiva de la persona que los vivió en carne y hueso y descritos aún consciente de que pueden suscitar más de una carcajada a los lectores. No importa, no todos tienen una anécdota sí, por más vergonzosa que esta pueda resultar.

El recuento de los daños

Llegue al casino, el nombre del lugar no lo recuerdo ni será importante. Había llegado preocupada porque pensaba que era tarde, ilusa yo que aún no aprendo que la puntualidad de la prensa es tan real como los ovnis. El lugar estaba bastante vacío, pero Vale ya había llegado así que al menos tendría con quien conversar.

El fondo musical estaba a cargo de la estrella de la mañana: José Luis Rodríguez “El Puma”, el disco de sus 15 éxitos nos hacía compañía y mientras los minutos pasaban me di cuenta de que conocía más canciones de las que imaginaba. Luego de ver que sucedía lo mismo con Vale me animé a confesar que tenía ganas de ir a su concierto, pero tenía tantas ganas como vergüenza de pedir las entradas.

Sobre todo porque la mejor época del personaje central de la historia había pasado hace muchos años. Mi abuela, confesa fan del artista con sobrenombre de felino, tampoco se animaba por completo a ir al show que se daría un día después del incidente y obvio, después de lo que les contaré, preferí quedarme en mi casa, previa búsqueda del repertorio completo del cantante para animar mi noche solitaria.

Culpable soy yo

No entiendo porque me molesta tanto que me traten de chibola, no lo entiendo aún, pero ¡como me molesta!, tal vez porque para el entorno en el que estoy, si lo soy y aunque quiera que nadie se de cuenta, todos lo hacen. Siempre me insisten que eso no es nada malo, sobre todo de aquí a algunos años, cuando los años me empiecen a pasar la cuenta, pero esa será otra historia.

La verdad ahora entiendo que es no me debe molestar tanto, porque ahí empezó todo y porque solita actué como no debía hacerlo si insisto en demostrar que puedo reaccionar conforme a la edad que quiero aparentar y no como lo hice. Ese fue el problema y la culpable soy yo.

“Pava Real”

Acababa de dar por finalizada la conferencia luego de algunas preguntas de política y de sus discos. Error número uno: el no haberme interesado en él por completo y el no haberle realizado una pregunta, aún cuando el no dejaba de mirarme diciendo “hay caras nuevas, de gente muy joven”, expresión que repitió al menos unas 4 veces durante su encuentro con nosotros y ante la cual todas las miradas se dirigían hacía mi.

Cuando agradeció y dio por finalizado el encuentro los asistentes se comenzaron a mover, yo aún terminaba de apuntar los últimos datos que había compartido con nosotros y me disponía a tomar mis cosas para irme cuando dijo “Hey tú, la rubiecita, quiero que me digas ¿qué te han contado tus papás de mí, eres muy joven, que te han dicho tus padres?

Miles de caras se dirigían hacía la mía, que había tomado un color rojo igual al pelo de Ronald Mc Donald y un silencio sepulcral invadió la sala. Error número 2: la incomodidad, la cólera por haber sido tachada de chibola y el roche bloquearon mi cerebro. El resultado, como dice una de las canciones del susodicho: quedé como la más pava real.

Luego de 30 segundos reaccioné, me dijo quiero que me preguntes algo, y yo tímidamente dije ¿a que cantante peruano admiras? Error número 3, demasiado silencio para mi gusta por culpa de que aún seguía bloqueada, toda la situación me tomó por sorpresa, miles de caras sobre la mía y la cólera de haber sido calificada como excesivamente joven no eran una buena combinación en mi persona.

Ay Diosito Santo

Para cereza del pastel, una señora de las muchas pertenecientes al club de fans< que ahí se encontraban me dijo “hay eres una niña, te veremos en Magaly, no era tampoco un bueno final pero luego de todo, era solo una raya más al tigre.

Flaca ojerosa, cansada y sin ilusiones (bueno ignoren lo de flaca, pero así dice la canción) Salí del lugar luego de una espera eterna para que Luis termine con las fotos, mi cara era de extrema molestia y Valeria lo sintió. Tenía que hacer algo para animarme. Ahí es cuando volvemos a la primera línea de este relato ¿vamos al Mc Donalds? Me dijo intentando animarme un poco.

Luego se unieron a nosotros Regina, Magaly, Mónica y junto a Luis y Vale partimos al lugar acordado. Obvio que los hechos eran demasiado recientes como para olvidarlos y aún arrancaban una sonrisa, que en mi caso era más sangre roja sobre mi cara.

Error número 4: Me tomé las cosas demasiado en serio, hasta que gracias a Juanca reaccioné, (obvio, luego de su respectiva risa) “Los problemas de la vida son otros y no puedes reaccionar así”.

Y entonces…

Aprendí, a reaccionar como gente ante las cosas, y a tomar las cosas más deportivamente, total como ya lo dije; esta es una anécdota más para el libro de la vida, mejor recordarlo todo con una sonrisa y dejarlo pasar todo , claro ¡si es con un Mc Donalds, mucho mejor!

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jueves, marzo 23, 2006

Mi encuentro con Bryce


Hoy es una tarde para recordar, para publicar, uno de esos "momentos Kodak" como decía un famoso comercial. Si quiero citar a otro comercial diría "Una clase de periodismo de Investigación 500 soles cuando jale el cuso, una foto con Bryce: no tiene precio porque "Hay cosas que el dinero no puede comprar, para todo lo demás existe...en fin esa es la idea".

Este relato jamás superará a los escritos por el personaje central de esta historia, pero si tratará de transmitir todo lo que vivì en una noche como pocas, de esas que, pasan una sola vez en la vida, y como dice otro eslogan son decisiones que uno toma "ahora o nunca".

Bajo todo mi riesgo decidí no asistir a mis clases de hoy y las consecuencias las sabré recién mañana, pero los que lean esto concordarán conmigo: Bryce es Bryce y la vida no te regala estas oportunidades a diario.

Antes de mi "encuentro cercano", si es que así se le puede llamar, con el escritor, escuché las palabras de Giovanna Pollarollo, y de otro escritor cuyo nombre no recuerdo (irónicamente la reuniòn era con motivo de la presentaciòn del libro de éste escritor y jamás supe el título del libro, (exagero, si lo supe, pero no me interesa ahora la emociòn es otra y el protagonista también).

Debo decir que el literato en mención tiene una forma atrapante de hablar, sus palabras sinceras capturan a propios y extraños y la conferencia fue divertida, exquisita, irreverente, fue todo, todo lo que puede ser una conferencia en la que Bryce hable, ni más, ni menos.

Al finalizar la conferencia me apresuré a tomarle unas fotos que necesitaba él solo, él con el dichoso autor, él con las damas. Yo solo le rogaba a Dios que la bateria de mi camarita no se acabara por que la foto estrella era otra. En una sala con bastante gente me parecía demasiado poco atinado pedirle una foto, asì que primero saqué el libro "La Admigdalitis de Tarzán" y le pedí que me lo firme. Debo aceptar que aún no he leído ese libro, pero no tenía "Un Mundo para Julius", uno de mis favoritos.

Luego le pedí la foto. Dicen por ahí que está descuadrada mal tomada, juzgue ustedes. además bien dice otro refrán ( no se si en realidad asì dice pero lo acomodaré: "No importa la forma, sino el fondo". y el fondo era Bryce con una sonrisa no tan grande como la mía, con una mirada, no tan fija como la mía, como una expresión, no tan feliz como la mía pero ahí estaba, durante unos segundos eternos para mí y tal vez pasajeros para él.

Ahí terminó mi historia. Estoy completamente segura de que para Bryce, la única consecuencia de este dia será un pequeño dolor en las manos por tantos libros firmados. Mi nombre no lo recordará a menos que decida ponérselo a alguno de sus personajes en sus próximas historias. Mi cara, era una más en el tumulto de personas que ahí se encontraban (en su mayoría adultos mayores e intelectuales), por lo tanto mi presencia será olvido para él. No importa, con la emoción que yo aún guardo, alcanza para los dos.

Esta historia también tiene su parte "rochosa" pero increíblemente esta vez yo no fuí la encargada de hacerla así. Según Sara, nuestro querido Bryce una vez contó haberle pedido a Julio Cortázar un autógrafo en el libro de Borges. Y Sara no tuvo mejor idea que pedirle a Bryce que le firme un el mismo libro de Borges. El resultado:¡plop! mala idea "yo no firmo libros de otros autores", era de esperar....Oswaldo te quedaste sin autógrafo, pero vamos tal vez Bryce sea como los cometas y de aquí a muchos años nos lo volvamos a cruzar.

Espero que en esa ocasión pueda intercambiar un interesante diálogo con el autor, no importa si el alcohol es parte de su organismo . Mientras espero, su foto y su firma son la mejor prueba de que estuve ahí con él, aunque él no estuvo ahí conmigo.

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domingo, marzo 05, 2006

Crónica de un Concierto Anunciado



Y llegó el momento para todas los fanáticos (y los no tan fanáticos también) de leer la crónica de quien posiblemente sea la persona que más disfrutó el concierto de Pandora.

Luego de algunos accidentados acontecimientos el concierto se llevó acabo el 14 de octubre, pero esta historia no comienza ahí sino muchísimos meses antes- y digo muchísimos sin ningún tipo de exageración de mi parte- la espera me pareció eterna, pero puedo decir, sin temor a equivacarme, que valió la pena.

La historia comienza un día normal, recuerdo claramente que era un jueves de julio a las once de la noche, hora a la que normalmente llego a mi casa y casi como rutina, prendo mi computadora para hacer tiempo. Mi página principal: el portal, que ese día, en la sección entretenimiento tenía algo que llamó mi atención, ¿Qué hacía una foto de las olvidadas Pandora en la portada?, yo estaba dispuesta a averguarlo y mi sorpresa fue enorme.

La noticia: venían a Lima y el veredicto era que tenía que estar ahí como sea, no en vano era una verdadera fan (según mi hermano la única) de su música.

El destino me tenía preparado un largo camino antes de que llegue ese día, camino en el cual, muchas personoas se involucraron con mi emoción y otras tambiéntrataban de entender cómo podía existir aún alguien que esperara esa noche con ansias.

Como si todas las fichas encajaran, al día siguiente había una reunión con mi editor, de quien aún tenía la imagen de persona sumamente estricta, por lo que no pensaba mencionar al trío mexicano bajo ninguna circunstancia, sin embargo una acertada pregunta de su parte hizo que me animara a realizar la petición:"Si alguien quiere ir a algún concierto en especial, solo díganmelo".

Y vaya que se lo dije, unas 50 veces antes del día esperado , pero antes de eso simplemente me animé a hacer la pregunta acerca del concierto. La respuesta tanto obvia: nadie se pelearía por el concierto de Pandora, absolutamente nadie.

Claro que no todo podía ser perfecto, tenía que existir el punto negro dentro de todo (y eran varios) . El primer punto es que tenía clases de estadística....olvídenlo, mi sentido de irrepsonsabilidad podía más que perderme el concierto, era definitivo.

El segundo punto en contra era que, al mismo estilo de Marc Anthony, el concirto se cambió de fecha, y yo me enteré de eso el día anterior a la fecha pactada. Cuando me lo dijeron pensé que era broma, tanto me habían bromeado con ese concierto que pensé que era una broma más, pero al abrir el Perú 21 descubrí que todo era verdad.

Mi premio consuelo: un phonner con Isabel, una de las cantantes del trío, antes de eso otro phonner con Omara Portuonda, una desgracia total, me fue tan mal en esa ocasión que lo que me dijeron me pareció demasiado poco.

El phonner de Pandora era otra historia, creo que yo era la única que aún recordaba todo acerca del trío y lo único que importaba era saber el motivo por el cual me harían esperar más si yo ya tenía suficiente.

Por una especie de salud mental no toqué más el tema hasta una semana antes del 14 de octubre, semana en la cual el tema salió a flote demasiadas veces gracias a mí, tantas que tenía miedo de que mi editor me mande a volar lejos por todas las veces que se lo mencioné, no exagero si digo que fueron unas 20.

A pesar de ello nadie se manifestaba, derrepente mi destino era quedarme "vestida y alborotada" con la única posibilidad de escucharlas desde mi equipo de música, pero todo lo que he mencionado anteriormente no podía acabar tan mal.

13 de febrero, 5 de la tarde "olvídalo Valeria, no le puedes mencionar a Juan Carlos ni una sola vez más nada relacionado al concierto", me repetía mi misma mientras trataba de hacerme la idea de que el concierto era historia. Ese día llegue a la casa de Claudia como a las 7 de la noche, le conté mi pena pero luego la noche le dio paso a otras conversaciones y Pandora fue olvidada por unas horas.

Al llegar a mi casa, como de costumbre prendí mi computadora, solo quería distraerme, pero como ya lo he dicho, esta historia no podía acabar tan mal, y no fue así.

Al entrar a mi correo descubrí un mail que, que debo confesar aún guardo de recuerdo, era el mejor mail que había podido recibir en los últimos tiempos y provenía de mi editor, sí, el más estricto de todos...dicen por ahí.

El título: concierto de Pandora, podía ser tanto y tamn poco a la vez, que los segundos que me demoré en abrirlo fueron eternos. "Pasa por la oficina por tu entrada a Pandora. Disfruta el show y prepara una suculenta nota". Una sola linea que decía todo lo que necesitaba leer, nada más.Aquellos que habían compartido mis ganas fueron los primeros en enterarse y otra vez en tratar de entender como ese concierto podía emocionarme tanto, pero francamente nada me importaba.

14 de Octubre

10 de la mañana, llegué a la oficina donde debía recoger las entradas, sospeché que era la única que se había tomado la molestia de ir tan temprano, y lo confirme en la noche del concierto cuando descubrí que era la única con entrada en mano, la cual al final no utilizé porque decidí entrar con todo el grupo.

Creo que en toda la tarde no solte la entrada de mis manos, estúpido temor a que se pierda, no lo se. Lo que si se es que esa era la noche que había esperado y tenía que salir todo bien.

El elegido a acompañarme, mi cómplice siemre y un gran amigo: Renato, el único capaz de soportarme en todo mi esplendor y la mejor compañia para esa noche especial .

Decidi, a pesar de la emoción, entrar a mi primera clase, esta terminaba a las 7 y 20, diez minutos antes de que el taxi pasara por nosotros, todo cuadraba perfecto. En realidad no supe porqué entre a esa clase, ni siquiera saqué mi cuaderno, no me podía importar la clase a una hora del concierto después de tanta espera.

Mi sicosis hizo que llamara al señor del taxi unas cinco veces antes de que llegara y la tardanza fue de tan solo diez minutos. Minutos después, o tal vez una hora más tarde, llegamos al Monumental.

Todos los que llegamos por lo mismo que yo (pero sin un ápice de la misma emoción) estaban afuera esperando, la hora peruana siempre nos juega una mala pasada. Aprovechamos la casión para hablar acerca de nuestros gustos musicales y rotaron por ahí unos puchitos que al legar a mí frenaron "tu no fumas, porque tienes cara de niña" me dijo una de las encargadas. Por lo general odio ese tipo de comentarios acerca de mi edad, me hacen sentir verdaderamente mal, aunque esta vez nada de eso me importaba, además es verdad no fumo y no iba a hacerlo solo porque algunas personas más lo hacen.

Me dijeron que yo podía entrar ya porque tenia la entrada, pero decidí entrar con todo el grupo y vaya que fue mejor. Mi ubicación:primera fila, y mi emoción era demasiada como para mostrarla, así que decidí guardarmela para que nadie la notara, ese era un consejo sabio de Claudia en una ocasión anterior que por cosas de la vida ,no puede ser mencionada en esta historia.

Lo extraño es que descubrí a alguien más que disfrutaba el concierto igual que yo y que no tenía reparos en mostrar su emoción a pesar de su pocisión, ambas compartimos las dos horas y media del show, que disfrutamos demasiado.

Los detalles del show que recuerdo son demasiados como para plasmarlos aquí: mariachis y lo mejor de su repertorio podría resumir de manera escueta lo que fue esa noche, una noche para la historia de mi vida.

¿Y Renato? tomó las mejores fotos que haya visto ese día y una vez más fue mi cómplice, no disfrutó el show como yo, eso lo aseguro, pero su compañìa fue la cereza del pastel de la noche inolvidable.

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sábado, marzo 04, 2006

Brahma Tour


Muchos recuerdos para un solo día

"Espero que la foto no diga mucho de lo que fue"

No recuerdo la fecha y tampoco creo que eso importe demasiado. Lo que si recuerdo es que era una comisión el día sábado, cosa que no me agrdaba del todo, lo que sí me agradaba era el concierto de Gianmarco, Pedro y Los NSQ y los NSQ que se daría esa noche, claro que antes de eso pasarían muchas cosas.

Me encantaba también ir a cubrir con Alberto y Claudia, creo que en ese entonces Alberto y yo ya no nos estresabamos tanto, por eso antes de eso me dio una mini clase de estadística con la que demostró porqué tenía 18 en ese curso que se me hacía tan difícil.

El día comenzó a las dos, si mal no recuerdo, llegué a la casa de Alberto y lo primero que me pasó es que por alguna extraña razón me demoré en encontrar la puerta de entrada a su edificio gracias a una de sus bromas, problema que mereció risas. Al llegar , una hora de números y fórmulos que a estas alturas de mi vida no recuerdo más, me prepararon para el examen que tenía y que, fue un éxito.

Luego de disfrutar del almuerzo salimos de su casa, cinco minutos antes de la hora pactada para que salga el bus, pero tranquilos señores, que estamos en Perú y a pesar de nuestra tardanza, esperamos dos horas más parados afuera de la oficina, mientra el bus que nos llevaría al lugar era acondicionado para las siete personas que iríamos en él.

No recuerdo cuanto tiempo duró el camino, pero la comisión era en Comas, así que calculo que fueron un par de horas. Al llegar ocrrió una de las anécdotas que no me agradan del todo, pero que aún así recuerdo con una sonrisa.

Lo que pasó es que di un mal paso, el lugar, que era constituído completament por tierra, estaba lleno de piedras que no logré identificar a tiempo, así que gracias a alguna de ellas caí, y la mitad de toda la tierra del recinto acabo en mi ropa. Las reacciones fueron variadas, por mi parte hice lo que hago siempre que me pasa ( porque no es la primera vez) me paré en dos segundos a pesar de que me dolía hasta la vida, luego voltié como pretendiendo que nadie me haya visto, pero si me vieron. Alberto se mató de risa, no paraba de reírse y pues yo decidí hacer lo mismo, Claudia sí se preocupó y se acercó a ayudarme, juntas sacamos los tres kilos de tierra que tenía encima. Ah! y el detalle es que uno de mis zapatos salió volando y el otro tenía tres kilos más de tierra.

A pesar de ello, lo más rápido que pude volví a ser yo y llegó el gesto amable de Alberto, que le pidió al "Huachi" una escobilla con la cual traté de que no quedara huella del incidente.

Más tarde seguíamos en la espera de la presentación estelar, antes de la cuál pasaronn un par de figuretis que ni recuerdo ni vale la pena mencionar. A quien si mencionaré es a Róger Del Águila, a quien ya había tenido la oportunidad de entrevistar pero que aún así siempre llamaba mi atención, claro que esta vez no era la estrella de la noche.

Recuerdo que estábamos ahciendo una larga cola para comprarnos algo de comer cuando se escuchó la voz que anunciaba a Gianmarco. Salimos corriendo Claudia y yo y poco nos importó la cola que habíamos hecho por media hora, chamba es chamba dice un refrán popular. Lo que sí nos importó es que al presentador se le había ocurrido crear una falsa alarma, gracias a la cual perdí la cola y no me pude alimentar, por las puras.

Primer Encuentro

Lo único que le pedía a la accidentada noche era la posibilidad de un backstage....y lo logré (o lo lograron los organizadores). Antes de eso estaba en la parte de atrás con Claudia, pero decidí entrar al área de prensa. Mi cara infantil y con ningún rastro de maquillaje me jugó una mala pasada y me tomó mas de tres minutos convencer a uno de los vips de que yo tenía que estar adentro. Antes de lograrlo, una mala maniobra de su parte hizo que yo chocara contra un fierro gracias al cual una de mis piernas tuvo un moretón que parecía una segunda rodilla, pero el concierto me esperaba y no pretendía pelear por eso, además tenía que guardar la compostura.

Luego de finalizar el show con un remix de rock de los 80, llegué al lugar del backstage, mi primer encuentro con Gianmarco, a quien puedo ver muchas veces sin cansarme y además la noticia de que él se quedaba a vivr aquí eran la parte agradable de la noche, ya que eso me ha dado la posibilidad de topármelo varias veces.

Un comentado incidente con Raúl Romero hizo que toda la prensa fuera retirada de la sala, luego de haber logrado las entrevistas así que no me importaba para ese entonces eran las 4 de la mañana y el sueño se apoderaba de mí. Legaron a nosotros tickets de chela que ni tiempo tuvimos de consumir debido a que el bus nos esperaba en la puerta.

Y si se preguntan por la foto, obviamente no estaba ebria, ya que mi regla número uno es no tomar mientras trabajo, solo que el sueño me venció y decidí irme al último asiento del bus, donde la càmara indiscreta de mi gran compañero Alberto me captó en una foto para la historia.

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Y llegué al mundo del espectáculo
No, no es que me haya convertido en cantante ni actriz y ni siquiera en figuretti (aunque debo confesar que en el fondo no me desagrada la idea...por lo pronto figuretti ya soy).
Cuando entré al portal recuerdo cuando me preguntaron en que sección me gustaría estar. No tenía ninguna duda, espectáculos era lo mío. Años siguiendo Magaly y Chikiboom en mis épocas escolares habían rendido sus frutos.
Tenía muchos amigos ahí y les comenté que estaba nerviosa no sabía si lo iba a lograr, siempre yo sin confiar en mí.
Por otro lado había escuchado comentarios de que mi editor era el más exigente, pero tampoco eso era, en ese momento, algo a lo que le prestara tanta atención, solo quería ser parte de ellos y que bueno que lo logré ahora van a comenzar las verdaderas anécdotas.
Día uno: Al encuentro de Leo Torres
Nueve y media de la mañana y recibo una llamada, es momento de ir al ruedo. Al llegar a la oficina me espera Alberto, aún no me conocía y ya lo estresaba, pero eso vendrá más adelante.
Debo confesar que estaba nerviosa, cosa normal en todos los primeros días, tanto que la grabadora se me atascó antes de subir al taxi y Alberto solo respondió: Las cosas son así, yo prendo mi puchito no me hables ni me estreses ok?. Había aprendido mi primera regla: no hablar camino a las comisiones, cosa que luego cambiaría, solo luego.
LLegué y vi a miles de personas que obvio me miraron con cara de la nueva, yo saludé a cada uno, pero luego descubrí que no todos son tan amables, al menos no al comienzo y eso mezclado con mis nervios no era nada bueno.
Recuerdo también que había una manifestación, Alberto me miró y me dijo: "a ver si hacemos esto para locales", yo estaba dispuesta a hacerlo, pero creo que lo pensó mejor y luego de que hiciera un par de fotos, entramos de frente al encuentro con Leo, solo atiné a hacer un par de preguntas, otra vez el miedo.
De regreso...
No estoy muy segura, pero creo que eran las doce cuando llegué a la oficina. Mi inexperiencia me hizo descargar todo el transcript de la entrevista, lo cual me tomó como dos horas y creo que desde ese día odié las grabadoras. Ahora con una libreta y un lapicero me siento más cómoda, incluso ante aquellos que no respiran al hablar.
Y claro, el resultado: 5 y 30 de la tarde y sonó el teléfono. Era Juan Carlos preguntando por la nota, por primera vez me importó lo que me habían dicho, pensé que era el día de mi debut y despedida como dicen por ahí, pero no fue asi y aún hay mucho que contar.

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